Tu proveedor te ha subido el aceite un 12 %. ¿Cuándo te enteras?
Haz una foto a la factura. Rikavo lee cada precio, te avisa de cada subida y te dice cuánto te deja cada plato.
Tu precio no cambia. Lo que te deja, sí.
Las facturas van directas a la gestoría y nadie compara precios.
Sabes lo que cobras por las bravas, pero no lo que te dejan.
El menú se publica a las doce y con prisas, y el pedido sale de noche, por nota de voz.
Tú haces la foto. Del resto se encarga Rikavo.
No solo te avisa. Te dice qué hacer.
Sin escandallos en Excel. Cuando sube un producto, Rikavo recalcula cada plato que lo lleva y te propone cómo recuperar el margen.
Y el día a día, más rápido
Lo que cargas una vez —proveedores, productos y platos— sirve para todo.
El menú del día, publicado
Lo escribes o lo dictas una vez. Rikavo crea la imagen con los alérgenos y la publica en Instagram, Facebook y Google.
Pedidos que salen solos
Rikavo prepara el pedido con lo que sueles pedir y lo envía por WhatsApp o email. Tú solo lo revisas.
Frente a lo que ya hay
Rikavo llega muy pronto.
¿Quieres saber más? Escríbenos y te lo contamos, sin compromiso.